Días caleidoscópicos.
Es cosa de tomar el aparatillo y ver la realidad de múltiples formas.
No es necesario volver a enfocar, con sólo darle un giro, la misma perspectiva se transforma.
El mismo punto que antes veías así, de un momento a otro ves asá.
Pretendo aprender a guitarrear, no ambiciono ser un trovador, con salvar una fogata, 'taríamos.
Es demasiado bacán saber que no eres el único que ve la igualdad, la justicia y, en definitiva, la humanidad misma, como valores fundamentales.
Es reconfortante, a decir verdad.
Vendrá Silvio en diciembre a celebrar el centenario del PC, hasta he pensado en entrar a militar en la jota, para acercarme a él. Nunca tan gusano, ciertamente.
La vela se consume y sigo escuchando un incesante carraspe'o zorrón-lais-tigre, una hijoputada de la maravilla.
Nueve minutos y hasta siempre, tigres.
Sinceramente, la vida es es una cuestión de vida o muerte.
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