12.10.13

Ganas, simplemente ganas

De repente, cada un par de meses o cuando el sol pega muy fuerte (también pasa cuando me despierto con la cuestión nomah), me da por tener ganas.
Sí, ganas a secas. Lo digo así porque es un sentimiento con múltiples propósitos.
Ganas de toparnos.
Ganas de cruzarnos.
Ganas de encontrarnos.
Ganas de que me veas.
Ganas de verte.
Ganas de (re)encontrarte.
Ganas de, con sólo vernos, revolver ese inmenso mar de amargas verdades.
Ganas de que todo se quede en silencio.
Ganas de esa complicidad solapada.
Ganas de tomarte en mis brazos.
Ganas de envolverme en los tuyos.
Ganas de volver el tiempo atrás.
Ganas de aprovechar el tiempo perdido.
Ganas de quemarnos en el tiempo.
Ganas de aquello y de eso también.
Ganas.
Ganas.
El tema es que siempre ganas, simplemente ganas.



        

1 comentario:

rocio matutino dijo...

emocionante, hasta el pescuezo.
ganas de no tener ganas...