28.3.10

La libertad

En palabras sencillas, la libertad es una utopía.
No sería real pues de manera integra nadie es realmente libre.
Todas las personas, quien más quien menos, tiene sus propias cadenas. Muchas veces somos presos sin siquiera cometer delito alguno.
Estamos privados de libertad, incluso por las circunstancias que nos rodean.
Vivimos sometidos a un estricto régimen social, cultural, político e intelectual que limita cada vez más las más mínimas libertades posibles.
No conformes con estar presos del entorno, caemos en las recriminaciones de consciencia; pues Dios no otorgó “la libertad de elegir”, dirimir entre aquello que está bien o mal: el renombrado libre albedrío. Y a pesar de tener la posibilidad de que personalmente decidamos qué nos conviene o no, somos igualmente presos ya que existen trabas implícitas que condicionan nuestra elección.
La libertad, sería entonces una idea efímera y restringida; y ya, por el sólo hecho de tener alguna limitante, se torna un concepto filosóficamente inalcanzable y concretamente imposible de establecer.

1 comentario:

Paulina Fernández Foucher dijo...

El sólo hecho de cuestionarte esto te hace libre querido amigo. A veces siento que esas cadenas nos son cómodas, útiles y hasta amigables, para definirnos como personas e interactuar con el resto.

Pero ojo, que siempre es posible revelarse de estas farsas libertades presas... todo depende de tí...

Eres libre de invitarme a salir a pasear por el costanera... pero cuando yo te invite estás obligado a decir sí xD. Hasta ahí duró tu libertad :)

Te quiero querubin!!